Crónica de una muerte anunciada fue escrita en 1981 por el premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez. Un autor tan conocido no necesita presentación y es una obra tan popular ya tiene mil reseñas, por lo que hoy vengo a hablar del libro en general (ese decir, habrá spoilers) y, sobre todo, a desvariar.
Así empieza la novela:
El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo. Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros.
Es un buen inicio. Santiago Nasar a ser asesinado y nadie hará nada para impedirlo; ya sea por odio, por ignorancia o simplemente por mala fortuna. Es un joven de 21 años que va a morir sin saber el porqué. El libro no deja claro si fue él de verdad el culpable de haber mancillado el honor de Ángela Vicario, así que en caso de haber sido inocente, supongo que deberíamos tener lástima por él. Habría muerto por nada. Qué absurdo.
Todo el libro es un cúmulo de errores y casualidades que no evitan la fatalidad: nadie de la casa ve el papel en el que les avisan del peligro, Santiago sale por la puerta principal en vez de por la trasera (como hacía siempre), nadie se tomó en serio las amenazas de los gemelos Vicario porque pensaban que iban borrachos, la madre cerró la puerta pensando que su hijo estaba dentro, Cristo Bedoya no logra encontrar a su amigo a tiempo, etc. Poco probable, pero que por poder, podría haber ocurrido.
¿Qué hubiésemos hecho nosotros? ¿Hubiésemos creído a unos chicos del pueblo que van pregonando que van a matar a otro, con el que tenían una relación relativamente buena? Si odiáramos a esa persona, ¿nos habríamos quedado callados? ¿Pesaría su muerte en nuestra conciencia o nos alegraríamos? ¿Era de verdad Santiago un buen tipo? ¿Se merecía morir? ¿Alguna persona que conozcamos se merece morir? ¿Por qué? ¿Acaso sería moral? ¿Y qué es la moralidad? Si intentáramos responder todas las preguntas, las respuestas podían llevarnos a un callejón sin salida, y ese no es mi objetivo con este escrito.
¿Por qué murió Santiago? Porque lo mataron, obvio. ¿Pero por qué? ¿Por recuperar así el honor de su hermana? ¿Volvió a ser virgen mágicamente? ¿Fue una desgracia tan grande como para que el marido la devolviera como si de un paquete defectuoso se tratase? Y luego la pobre Ángela recibió una paliza de su madre. Sufrió todo eso, a pesar de que ella no quería casarse con Bayardo San Román. Él fue al pueblo para casarse con una mujer, eligió una a su gusto y engatusó a la familia con su dinero. ¿Importó la opinión de la joven? No. Por eso para mí ella sería la principal víctima de la historia; si no hubiera sido la causante de la muerte de Santiago.
Sé que era otra época y que es sencillo hablar sobre estas cosas en 2021, pero en diversas culturas muchas mujeres siguen siendo obligadas a casarse con hombres en contra de su voluntad. A veces esos hombres tienen más mujeres, les doblan la edad e incluso son parientes.
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