Ya he publicado mi novela, Una clase de amigos, y… ¿ahora qué?
La vida adulta es compleja y cuesta poder hacer muchas cosas a la vez, por eso tengo un ranking de prioridades:
- Mi trabajo, que es lo que me da de comer.
- Mi vida personal y relaciones sociales.
- Gestionar todo lo de Una clase de amigos (ahora ya lo tengo bien encaminado y no me quita mucho tiempo).
- Hacer ejercicio.
- Mi máster de Literatura.
- Mis hobbies, donde incluyo el blog y la escritura.
En las redes sociales existe el debate de que «la escritura también es un trabajo». A mí no me da dinero, es más, de momento solo lo he perdido, así que es lógico que tenga al final de mi ranking. Por ejemplo, también me gusta jugar a videojuegos y tengo la Play sin ni siquiera haberla sacado de su caja desde el 1 de abril (cuando me mudé de casa). Qué se le va a hacer. Ahora mismo prefiero ver una serie o leer.
La realidad es que no creo que vaya a escribir nada hasta verano, cuando esté de vacaciones y, con suerte, haya terminado el máster. Aun así, ya estoy dándole vueltas a qué será lo siguiente, ya que tengo muchos proyectos, algunos incluso con manuscrito en el registro de la propiedad intelectual (como estos tres primeros):
- El último Senku:
Es la segunda novela comencé, a finales de 2014. Lo reescribí dos o tres veces y lo terminé a finales de 2020.Tenía alrededor de 166.000 palabras. Teniendo en cuenta que me gusta que haya muchos diálogos, calculo que serían unas 650-700 páginas; es decir, un tocho. Pensé en incluso sacarla dos partes o publicarla en Wattpad (eran 65 capítulos «cortos»).
Lo mandé a unas editoriales, pero como es obvio lo rechazaron, y pedí un informe de lectura profesional. La novela es una especie de battle royale protagonizada por 32 chavales de 18-19 años en un «colegio», mientras todo se retrasmitía por internet, donde solo podía quedar uno. Tuvo muchas comparaciones: Battle Royale, Los Juegos del Hambre, Danganronpa, Assassination Classroom, El juego de calamar…
La conclusión final era que había «mucha paja» (que podía aburrir) y que me centraba en tantos personajes que resultaba confuso, aunque la idea precisamente era no centrarse en ninguno en concreto, porque si no era obvio quién iba a ganar. Salió mal. Toca reescribirlo una vez más. Ya tengo pensado el nuevo enfoque, pero al ser tan largo da pereza.
- Familia normal baten kontakizunak (Historias de una familia normal):
Título largo, quizás poco comercial. En euskera y solo 17.100 palabras. Cortito. Lo acabé a finales de 2021. Eran nueve relatos cortos centrados en los distintos miembros de «una familia normal»: abuela, padre, madre, hija, hijo y gato. Además, algunos hechos ocurridos en un relato tenían importancia en los siguientes.
Lo mandé a algunas editoriales y aunque dijeron que la idea era buena, lo rechazaron y me invitaron a darle otra vuelta para mejorarlo.
- Noraezean (Sin rumbo):
Lo empecé en el 2018. Una novela en euskera, reescrita tres veces y dejada a medias en todos los intentos, aunque tenga planeado todo lo que va a pasar.
Va de un chaval de 23 años que tuvo éxito como rapero con la canción que da título de a la novela, Noraezean, pero que no ha sido capaz de hacer algo mejor que eso y ha acabado frustrado. Además, tras terminar la universidad no ha conseguido ningún trabajo decente le ha desanimado aún más.
Supongo que trata el síndrome del impostor y el futuro incierto de los jóvenes y la precariedad laboral, entre otras cosas.
- Proyecto sin título:
La primera novela que empecé, en el 2014. Dividido en cuatro partes con cuatro protagonistas: un padre soltero de treinta y pico años al que su hijo adolescente odia, una mujer mestiza de veintimuchos que no logra conseguir un trabajo en ningún sitio y se niega a casarse y ser ama de casa, un veinteañero delincuente y un hombre de cuarenta años que ha estado vigilando a los tres y que hace que sus caminos se junten por un motivo concreto. No era un thriller ni nada por el estilo, sino una novela realista. Lo dejé a medias.
- Proyecto Dios:
Otra novela a medias, del 2019, aunque al igual que con el anterior lo tengo planeado y con final pensado. Tiene título, pero como no lo he registrado mejor no lo digo.
Lo empecé a escribir pensando en un formato cómic/manga, aunque al no tener un hipotético dibujante me limité a hacerlo en forma de novela.
Por su planteamiento, que no voy a especificar, podría considerarse blasfema por algunos religiosos. Solo diré que ocurre en el Cielo, hay peleas y se tratan cuestiones filosóficas, ideológicas y, obviamente, religiosas.
- Un sábado cualquiera y otros relatos:
Tenía intención de publicar en formato físico ese libro junto con otros relatos y poemas el 29 de febrero de 2024, justo cuatro años después de su publicación (me hizo gracia sacarlo en ese día). Sin embargo, se me han quitado las ganas de autopublicar de nuevo. Ya se verá.
- Una secuela de Una clase de amigos:
Sorprendentemente varias personas ya me han pedido la secuela: en bachillerato, en la época universitaria o 20 años más tarde. De momento no tengo intención de hacerlo, la verdad, aunque en todo caso sería en «la época universitaria» (con 18 o con 22 años).
En definitiva, tengo muchos proyectos y no sé por cuál me decantaré. En principio por uno de los de euskera, pero no sé si el de relatos, que es más corto, o la novela que podría dar pie a una saga. No lo tengo nada claro. Como veis, tengo muchas ideas, pero me falta tiempo.
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